Funcionarias y funcionarios de países que conforman del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que integran una Comisión Ad-Hoc para la revisión y actualización del Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica, se reunieron para incorporar a este instrumento, la nueva realidad regional e internacional que afecta la seguridad de las personas y de sus bienes en el istmo.
El encuentro, que tuvo lugar el 24 y 25 de septiembre, se llevó a cabo con el apoyo de la Unión Europea y la Secretaría General de la COMJIB, en el marco del Proyecto de Armonización de la Legislación Penal para combatir eficazmente el crimen organizado en Centroamérica.
El Tratado Marco de Seguridad Democrática define, desde 1995, el Modelo Centroamericano de Seguridad democrática que se basa en el respeto, promoción y tutela de todos los derechos humanos, por lo que sus disposiciones garantizan la protección de los Estados centroamericanos y de sus habitantes, mediante la creación de condiciones que les permita su desarrollo personal, familiar y social en paz, libertad y democracia.
Los retos que enfrentan las naciones del SICA ante las nuevas amenazas a la seguridad requieren de un instrumento jurídico actualizado, que permita un abordaje integral a las nuevas circunstancias que afectan las condiciones de seguridad de las personas; por ello, representantes de los gobiernos del Sistema están trabajando para que éste incluya áreas tales como: la promoción de una cultura de paz; el respeto de la libertad de autodeterminación y soberanía; una política de género; una visión Multidimensional de la Seguridad Democrática; la consideración de amenazas a la seguridad: cambio climático y desastres naturales, narcoactividad; y desarrollar el tema de la prevención de la violencia.
