La COMJIB se junta a la conmemoración del Día Mundial contra la Trata de Personas, establecido para prevenir la trata de personas y sancionar a los traficantes. Antes de la crisis mundial provocada por COVID-19, se estimaba que por cada víctima de trata registrada oficialmente, había otras 20 sin identificar. Las cifras oficiales referentes a este crimen cayeron durante la pandemia, pero es probable que la práctica se haya vuelto aún más clandestina.
Recordamos que en la región existen los Principios interamericanos sobre los derechos humanos de todas las personas migrantes, refugiadas, apátridas y víctimas de la trata de personas, y que el Principio 42 indica que “Todas las víctimas de la trata de personas, independientemente de su situación migratoria u origen nacional, deben ser protegidas de la revictimización y provistas de asistencia jurídica, consejería e información, incluso con respecto a sus derechos en un idioma que puedan entender, con sensibilidad de género y asistencia médica, psicosocial y material, así como de la privacidad e identidad de la víctima. También se le deben ofrecer oportunidades educativas o de capacitación.”
Desde la COMJIB promovemos el Tratado de Medellín, una herramienta que fortalece la cooperación jurídica internacional para combatir de forma más efectiva los crímenes transnacionales como la trata de personas, que requieren una respuesta coordinada a nivel internacional. Al mismo tiempo, a través de IberRed, colaboramos con la Red Iberoamericana de Fiscales Especializados en Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (REDTRAM) de la AIAMP, para combatir este crimen.

