José Julio Díaz Moreno Jefe del Área Internacional de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, analiza en una entrevista las claves de la Guía de Desarrollo de Infraestructuras Penitenciarias que ha sido señalada por los expertos como la guía más avanzada del mundo en la materia
Pregunta.– La Guía de Desarrollo de Infraestructuras Penitenciarias que usted ha elaborado para la COMJIB se presentó en el XIII Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, en Doha (Qatar). Los expertos dicen que es la guía mundialmente más avanzados en materia. ¿Cuáles son sus principales avances?
Respuesta.- La Guía es un documento que ofrece una visión global del proceso de promoción de una nueva infraestructura penitenciaria. Permite la identificación y definición de las fases, participantes y documentos para que los responsables, tanto a nivel político como técnico, puedan desarrollar este complejo proceso, desde la toma de la decisión de la creación de una nueva infraestructura hasta su puesta en funcionamiento. Probablemente su transversalidad, en temas tan distintos como el equipo multidisciplinar, los criterios de selección de terrenos o la consideración de temas como la imagen que ofrece a la sociedad, sea su característica más importante. La colaboración tanto de SIEP, como empresa pública española que desarrolla en España las infraestructuras penitenciarias desde 1992, como de ILANUD, organismo regional especializado de Naciones Unidas, ha permitido que la Guía sea un documento claramente enfocado al ámbito iberoamericano.
¿Qué diferencia hay de los modelos tradicionales a los modelos diseñados bajo un enfoque de derechos humanos?
Una infraestructura penitenciaria tradicionalmente estaba diseñada bajo el punto de vista punitivo del cumplimiento de la sentencia, concepto que afortunadamente ha evolucionado desde el siglo XVIII, en paralelo con las legislaciones en la materia. La Guía ofrece una visión del diseño de la infraestructura penitenciaria como una herramienta eficaz para el objetivo final de la privación de la libertad, que es la reinserción y resocialización de las personas que ingresan en prisión. El tratamiento penitenciario de las personas privadas de libertad, concepto fundamental en este proceso, se inicia desde el respeto a la persona y a sus derechos fundamentales, y así se consideró en la redacción de la Guía, pues está basada en las reglas y recomendaciones de organismos internacionales, como la Organización de Naciones Unidas y la Unión Europea, organizaciones no gubernamentales tan importantes como Cruz Roja y las legislaciones de los países iberoamericanos, que en algunos casos introdujeron específicamente conceptos y criterios en materia de infraestructura penitenciaria.
¿Qué países se han beneficiado de estos lineamientos?
Costa Rica ha incluido recientemente la Guía como documento de referencia para el diseño de unidades productivas que ampliarán diversos centros penitenciarios. También Uruguay, aunque de un modo indirecto, ha incorporado los criterios definidos en la Guía en el diseño de un nuevo centro penitenciario que está en desarrollo. La implantación de la Guía en los países iberoamericanos es compleja, aunque su conocimiento específico en países como El Salvador o Panamá permitirá su aplicación progresiva.
Entonces, cómo considera que la Guía pueda ser implantada de un modo más eficaz.
Como he comentado antes, la Guía está destinada a responsables de la Administración Penitenciaria, que combinan competencias políticas o estrategias públicas con procesos de resolución de problemas reales y que precisan herramientas prácticas para iniciar nuevos proyectos. La concienciación de estos altos cargos, con responsabilidad sobre la Institución Penitenciaria en cada país es fundamental para su consideración y puesta en práctica, mediante adecuados canales de comunicación. La Guía no supone ni mucho menos incrementos presupuestarios o de inversión, más al contrario, su objetivo es obtener la infraestructura penitenciaria más adecuada a cada situación, optimizando recursos naturales, humanos y económicos, y ajustando tiempos para, finalmente, conseguir que se haga realidad en beneficio de la sociedad.
