En el marco de la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tuvo lugar en Cádiz los pasados días 16 y 17 de noviembre, los Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos adoptaron, entre otras, la siguiente decisión como parte del Programa de Acción:

“E.2. Reconocer la labor de la COMJIB en el marco de la Estrategia de Seguridad Centroamericana, que junto con la Secretaría General del SICA y con el apoyo del Fondo España-SICA, han puesto en marcha el “Proyecto de armonización de la legislación penal en la lucha contra el crimen organizado en Centroamérica”. Animar a los gobiernos de los países implicados a la efectiva puesta en práctica de la hoja de ruta 2012-2013, aprobada en la Reunión de Alto Nivel celebrada en San Salvador en enero de 2012, que permitirá promover los cambios normativos necesarios para hacer efectiva esta armonización”.

El Proyecto de armonización de la legislación penal en la lucha contra el crimen organizado en Centroamérica, en el que SICA y COMJIB trabajan conjuntamente, busca promover la armonización legislativa mediante instrumentos legislativos necesarios que impidan los espacios de impunidad derivados de las actuales diferencias en la legislación sustantiva procesal. Esta armonización hará más fácil combatir la criminalidad organizada y evitará que se puedan tomar ventajas de  la disparidad en las legislaciones en los países de la región. Además, se promueven instrumentos jurídicos regionales para afrontar algunos aspectos relativos al combate al crimen organizado. En enero de 2012 se definió una hoja de ruta, cuyo siguiente hito será la II Reunión de Parlamentarios, que tendrá lugar en Santo Domingo, en diciembre de 2012.

En sus intervenciones durante la Cumbre, los dirigentes latinoamericanos dejaron ver que los temas de Justicia y en concreto aquellos referentes a la lucha contra el crimen organizado, se encuentran entre sus principales inquietudes y prioridades. Laura Chinchilla, presidenta de Costa Rica, advirtió que “una grave amenaza se cierne sobre la institucionalidad de una buena parte de las naciones de nuestra región: el narcotráfico, el crimen organizado” y consideró que “este es uno de los campos donde se requiere con mayor urgencia la solidaridad iberoamericana y el trabajo conjunto de nuestros países”.  También Mauricio Funes, presidente de el Salvador, quiso señalar que en su país “se está librando la batalla por los derechos de las nuevas generaciones y persiguiendo el narcotráfico”. Felipe Calderón, presidente de México, destacó igualmente la necesidad combatir el crimen organizado transaccional, la drogadicción y el tráfico de personas y de armas porque «representan una amenaza para la seguridad de los ciudadanos, el crecimiento económico y la estabilidad democrática de algunos países».  Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de la República de Guatemala, Harnald Caballeros, se refirió también al crimen organizado y a la necesidad de acabar con él en sus diferentes expresiones: narcotráfico, tráfico ilícito de armas, de personas y blanqueo de capitales. A su juicio, la discusión sobre este problema “es inaplazable”.

A la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno asistió el Secretario General de la COMJIB, D. Víctor Moreno Catena.

Pin It on Pinterest